Ruta: Ascensión desde Arrens por el glaciar de las
Néous
Fecha: 22-4-07
Participantes:
Karmelo,
Guillermo, Teresa, Arturo (foto de cima)
Comentarios: Ruta de una cierta dificultad que acaba
en un
corredor, y que puede complicarse mucho si escasea la nieve. Cuidado
con el riesgo de aludes porque la zona es bastante avalanchosa
Otras rutas
Tras un largo viaje desde Zaragoza pasando por el Portalet,
comprobar
que como siempre el Col d'Aubisque está cerrado, Laruns,
Louvie-Juzon, Lourdes, Argelès-Gazost y Arrens-Marsous,
en
este
último pueblo cogemos la carretera D-105.
Ésta nos
lleva por un precioso valle, donde la gente aprovecha para
dominguear o
pescar en el pantano. La carretera, justo antes
de convertirse en una pista privada, acaba en un amplio
aparcamiento (geolocalización para el acceso al lugar de partida). Allí mismo hay una
casa, el "Chalet
d'Accueil et d'Information" del Parc National des
Pyrénées Occidentales.
Un cartel indica, entre otros destinos y tiempos "Lac de Suyen
0h.30, Le Labassa
1h.30, Ledormeur
2h.15"
"Chalet"
punto de partida
Subida al Refugio de Ledormeur
La ruta hasta el refugio es bastante evidente ya que
implica seguir el río, al principio por camino muy evidente
que
sube por el valle, y después girando para ascender
por el
segundo valle
que se abre a la derecha.
0:00 Cargamos esquís a la espalda, y comenzamos la
excursión a las
6:00 de la tarde cruzando el río por un
puente.
El
camino
empieza con unos zigzags por bosque para salir después a
campo
abierto.
0:15
Lac de Suyen,
pasamos
cerca de un pequeño lago represado. Mirando al frente ya
vemos
los dos valles que se abren a la derecha, sabiendo que debemos coger el
segundo.
Ruta al Refugio
Ledormeur desde el Lac de Suyen
0:22 Vemos unos carteles que marcan un desvío a la
derecha,
que no tomamos. También señalan al
frente "Ledormeur 1h.30", con lo que comparando con el cartel
inicial
hasta los de
letras pueden
calcular fácilmente
;-) que llevamos un buen ritmo, por debajo de las indicaciones. La
realidad es que las pesadas mochilas nos echan para atrás
ralentizándonos, pero las ganas de llegar y
quitárnoslas
por un lado, y la amenaza de lluvia por otra, hace que vayamos
algo rápidos. De todas formas los tiempos de los carteles
parecen
más para paseantes muy tranquilos.
0:44 Nuevos carteles que señalan otro desvío a la
derecha, que tampoco hay que tomar. Y nueva referencia
"Ledormeur
1h".
Todavía no hay nieve así que al peso que ya
llevamos a la
espalda hay que seguir sumando el de los esquís. Comprobamos
que
la zona es muy avalanchosa y peligrosa con un mínimo riesgo
de
aludes, ya que vemos rastros de antiguos aludes, como piedras y ramas
arrastradas barriendo el camino, o incluso laderas de
árboles arrancados.
0:58
Le
Labassa,
llegamos a
una planicie herbosa, donde el riachuelo que hace varias eses.
Empieza a chispear con lo que hay que ponerse el impermeable, ... salvo
que descubras en ese momento que lo has olvidado, como yo :-(
cosa que hace peligrar la posibilidad de subir a cima si hace
mal tiempo.
Hacia el final del llano un puente permite cruzar a la
derecha, en
parte para evitar posibles caídas de piedras y aludes de
nieves
por la ladera izquierda, aludes de piedras que han formado un
impresionante cono de acumulación que se ve mejor desde el
mismo
refugio
1:07 Nuevo cartel, marcando a la
derecha
el ascenso a Ledormeur
45',
y al frente izquierda unas marcadas zetas llevan al Collado de la
Piedra de San Martín. El
río
también gira a la derecha marcando el camino. La subida
tiene una fuerte
pendiente salvándose en parte con estrechas zetas; a la
derecha hay unas
"grandes paredes rocosas". El cansancio se nota en las
piernas, pero la lluvia, la falta de impermeable y las ganas
de
llegar al refugio dan alas, y entre bufidos la subida es rapidilla.
Subida al
Refugio Ledormeur desde Le Labassa. A la izquierda ascensión hacia las
Neous
(la perspectiva es engañosa, ya que el refugio
está a la altura del camino)
1:26 El barranco se abre un poco y la pendiente cede ligeramente. Es el
punto para confiar en la reseña ;-) y
dejar el
camino que sube
desviándose poco a poco a la izquierda, para
girar a la
derecha,
aunque no se vea el refugio.
1:28
Refugio
Ledormeur,
aunque
un poco oculto desde el camino, enseguida se ve, estando justo encima
de las "grandes paredes rocosas" que mientras
subíamos por las
estrechas
zetas teníamos a la derecha.
Hemos subido a buen ritmo, pese a que al haber poca nieve hemos tenido
que hacer todo el camino porteando los esquís. Por
estas
fechas sería más habitual haberse puesto los
esquís bastante antes, pero este año ha sido
muy parco en nieves.
El refugio libre es
pequeño, con una cama corrida de
colchones,
y coincidimos allí 11 personas, quizás demasiadas
para el
habitáculo. Por el techo hay unos cables donde colgar la
ropa
para secarla. Hay también luz eléctrica con
paneles
solares, pero esta vez no funciona, y, como es inevitable, algo de
basura
de
falsos
montañeros que dejan cosas que no les
costaría nada bajárselas.
Refugio Ledormeur - Balaitous
Por la mañana vemos que un grupo de 5 vascos del refugio se
levantan y parten a eso de las 5 y pico de la mañana. Tras
ellos,
nosotros nos levantamos para mirar el tiempo, y con la excusa de que
aunque es de noche el tiempo parece malo, dejamos que mande la
perece y hacemos lo que se supone ;-)
Bastante después nos levantamos y parece que el tiempo
mejora,
así que nos decidimos a intentarlo. Aunque hasta
aquí
hemos llegado
porteando,
podemos ponernos los esquís
casi en el mismo refugio y subiremos foqueando sin
quitárnoslos hasta
el pie del corredor. La ascensión es muy evidente, ya que seguiremos en
todo momento el valle,
incluso cuando éste gira adentrándose en
el glaciar
de las
Néous.
0:00 Salimos a las 7:42, bastante por detrás
incluso de
algunos que han salido en el día desde el mismo
aparcamiento.
Evidentemente no es la hora recomendada de salida ;-)
Desde el refugio volvemos al camino por donde llegamos el
día anterior y subimos desviándonos
hacia la
izquierda, dirección a una especie de
collado.
Ascensión desde el refugio de
Ledormeur
0:28 Cuando llegamos arriba delante tenemos
un valle
más o
menos llano, que se desvía hacia la izquierda,
destacando al fondo las
paredes de la cresta de Costérillou. Avanzamos a
media ladera por la
izquierda ganando ligeramente altura poco a poco. Pasamos un gran alud,
formado por una placa rota en lo alto que después
había acumulado y arrastrado
mucha
más nieve por un canal.
Cuando el valle llega al pie de las paredes de la cresta de
Costérillou
gira a la derecha y continúa al pie de dichas paredes.
Nosotros aprovechamos una ancha pala nevada para recortar la vuelta del
valle.
1:42 Nos plantamos al
pie
de la cresta de
Costérillou, donde
hacia la derecha ya podemos ver el resto de la ruta por el Glacier des
Néous, apreciándose al fondo el corredor de ascenso, y
donde
vemos en su inicio a un grupo que parece "atascado".
Glaciar de
las Neous y corredor de ascenso al Balaitús
Aunque parece que ya esté relativamente cerca, es una
perspectiva
engañosa, ya
que todavía queda bastante y por delante hay una buena
subida,
que se debe salvar con interminables zetas. El cansancio se nota y
bajamos el ritmo yendo un poco más despacio.
El
corredor
de subida es el
segundo
a la izquierda del collado que
hay al final del valle. Mientras vamos subiendo vemos que el
grupo
que estaba atascado en un estrechamiento en la base del
corredor, tras
mucho tiempo consigue ir superándolo con muchas
dificultades,
algún patinazo y varios gritos de
"cabreo-tensión". Eran los mismos 5 del refugio.
3:23 Llegamos al pie del
Corredor de la Néous.
Paramos a su derecha donde
dejamos
los esquís, descansamos un rato aprovechando
para comer y
beber, y nos equipamos con piolet, crampones, casco, arneses y
material de aseguramiento. Nos dividimos en dos cordadas
independientes, cada una atada con una cuerda de 30 m.
Corredor de
las Néous al Balaitús
Tras algo menos de una hora salimos de la zona protegida donde
están los
esquís y
vamos a la chimenea. Unos pocos metros de nieve más
arriba
llega el paso
estrecho, donde la escasez de nieve lo pone difícil. Poco
antes
a la derecha aprovechamos un cordino para que el segundo de
cordada se ancle y
asegurar al primero. Justo al comienzo del paso a la izquierda hay una
"chapa que chapamos". El paso es un
saliente
algo complicado
en mixto hielo roca, de un par de metros
caída,
y bastantes más metros rodando por la nieve (complicado al
menos para
simples aficionadillos como nosotros :-). Un pequeño chute
de
adrenalina pensando en la caída alimenta la
sensación de
hacer algo más complicado que las pateadas habituales. Al
final
con kuidadín se supera clavando bien el piolet y los
crampones.
Encima del "adrelinador" a la derecha hay una chapa con
un spit, para asegurarse, y algo más arriba a la
izquierda,
un cordino que utilizamos para montar la
primera
reunión.
Pasado el estrechamiento el resto de la ascensión es por nieve, que
aunque muy pendiente, la encontramos en buenas condiciones
para
subir, aparte de haber una
buena huella. Así al final acabamos subiendo "
en
ensamble"
(sabiendo perfectamente lo no recomendable de la técnica,
pero
no había ninguna dificultad). Cuando llegamos arriba del
corredor
nos sorprende que el trípode de la cima
está
allí mismo,
el
corredor llega prácticamente a la misma cima (foto desde la
cima), y
también nos sorprende que aparte del primer paso todo ha
sido
mucho más fácil de lo esperado, razón
por la que seguíamos encordados.
5:13
Balaitus.
El
día está claro y las vistas son
fantásticas:
Frondellas,
Infiernos, Garmo
Negro, Argualas,
Vignemale,
... Vistas en verano:
Frondellas,
Lurien
(izq) y Palas,
Infiernos
(izq) Garmo
Negro-Argualas-Algas (centro) y Fenias (dcha),
Soques
(izq) y Arriel (dcha). Somos
los últimos en subir y estamos solos en la cima, que
sumado
a que no se ven huellas en la su ladera, al no haber subido
nadie por otras rutas, da una sensación
de cima
virginal.
Estamos más de una hora en la cima y cuando empezamos el
descenso el grupo de los 5 todavía estaba bajando,
a
pesar de que cuando llegamos a cima ya habían empezado el
descenso, todo a base de rápeles. Viendo lo que les
costó
la subida y lo lento y "aparatoso" de su bajada da la
sensación que a más de uno le
venía bastante grande la cosa, o que alguno de ellos
acabó
embarcando a los demás imprudentemente.
Bajamos primero caminando y cuando la pendiente se puso más
fuerte montamos algún rápel para bajar un poco
más
seguros. Para el último tramo, el que ha costado subir, el
rápel se hace necesario para bajar enteros, aparte de que
aquello se había convertido casi en una cascada de agua.
Cuando llegamos abajo descubrimos con desagrado que un hijo de mala ...
especie animal
nos ha robado un
bastón. Por si acaso miramos todos los alrededores por si
hubiera caído, pero no. Así que Teresa ha de
bajar
esquiando "
coja de una
mano" con un buen cabr###, y no por su
coste, sino porque la falta del bastón
supone
problemas para esquiar, e incluso la posibilidad de lesiones por las
caídas generadas.
La bajada esquiando por el glaciar de las Neus es muy buena, y con
bastones y buena nieve ha
de
ser excelente. Por las laderas laterales vemos que han caído
muchas coladillas, a pesar de que el nivel de riesgo de aludes es medio
bajo,
confirmando el peligro de aludes de la zona.
De vuelta al refugio, relax, satisfacción y
alegría. Pasamos otra noche allí con la
intención de hacer algo más al día
siguiente, como el Cambales y Cristales, pero morfeo y la falta del
bastón nos convencen de que un buen descanso a veces es la
mejor aventura. Así al día siguiente sin prisas
hacemos las mochilas, dejamos dinero en la hucha blindada que hay para
ello, cogemos nuestra basura y, como quejarse no es
suficiente para mejorar las cosas, también recogemos basura
que habían dejado otros, para bajarla (botellas, botes,
cazuelas destrozadas, ...).
La bajada es muy agradable, por la satisfacción, la
tranquilidad y el buen tiempo que nos permite ver bien el
paisaje que apenas pudimos
apreciar de subida. En Le Labassa nos
sorprende una gran manada de sarrios, poco habitual con tantos
animales, que
además estaba curiosamente acompañada por otra
cabra montesa de
una especie muy diferente.
El material que utilizamos para superar el corredor fue de
1 cuerda de
30 m, 2
cintas express y algún cintajo, aparte del material de
aseguramiento y rápel, por cada cordada, atando las dos
cuerdas
de 30 m para rapelar la bajada. De todas formas hay que tener muy en
cuenta que la dificultad y material necesarios pueden variar
completamente de acuerdo a la cantidad de nieve y su estado, y por
supuesto a la experiencia de cada uno.
La excursión, estando en forma, es perfectamente factible en
una
sola jornada desde el aparcamiento, pero ya que necesitamos un
día para llegar en coche hasta Arrens-Marsous, lo
aprovechamos
también para acceder al refugio.
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